Monday, March 16, 2009

DE CARRETAS Y DE HOMBRES


Mi padre se detuvo en una curva, y después de un pequeño silencio me preguntó:- Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?


Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí:


Estoy escuchando el ruido de una carreta.- Eso es -, dijo mi padre, - Es una carreta vacía.


Pregunté a mi padre:


-¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos?


Entonces mi padre respondió:


Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.


Me convertí en adulto y hasta hoy, cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todo el mundo, inoportuna, presumiendo lo que tiene, siendo prepotente y maltratando a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:


"Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace"


La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas.

3 comments:

Paraíso Divino said...

Bendiciones corazón, tu padre te ha dejado un gran legado que tanta falta le hace a la humanidad...la humildad!!, sigue cultivandola y seras grande entre los grandes!!, mil abrazos.

charneguet said...

"La carreta cuanto más vacia está, más ruido hace"...Genial...Tu padre era un sabio...Si me permites, ya estoy poniendo en circulación el dicho de tu padre...Aquí en España, alcanzará el cénit de su esencia, te lo aseguro..
Saludos, maestro

Antonia Blasa said...

De esas carretas llenas prefiero el sonido de sus ejes... sobre todo cuando cantan. Así se olvida la carga que lleva.Muy linda esa historia. Gracias por visitarme y por exponer en tu blog tanta belleza. Un abrazo de Antonia.