Monday, July 6, 2009

NADAR CONTRA LA CORRIENTE ES...


Remontar un río cuando éste baja hacia el mar.
Enfrentar las olas que van a deshacerse en las playas.
Caminar de frente, dando la cara al viento.


Ayudar a la Naturaleza cuando todos tienden a ensuciarla y destrozarla.
Valorar la vida cuando todos parecen trabajar a favor de la muerte.
Mirar los árboles, los animales y las piedras con el mismo respeto que a los humanos.


Conseguir un aire puro cuando todos se esfuerzan por contaminarlo.
Sentirse libre ante las variadas máscaras de esclavitud con que tratan de engañarnos.
Conservar las propias ideas cuanto todos cambian según la moda.


Vivir un Ideal cuando todos reniegan de todo.
Buscar la Belleza cuando todos la desprecian.
Ir en pos del Bien cuando todos tratan de hacer y hacerse daño.


Velar por la Justicia cuando todos la quebrantan.
Sostener la virtud cuando todos alaban el vicio.
Alimentar los sentimientos superiores cuando todos se inclinan por las bajas pasiones.


Ser veraz para enfrentarse a la mentira.
Profesar el auténtico conocimiento allí donde se elogia la ignorancia.
Conservar el sentido común en medio de la locura.


Mantener la serenidad cuando alrededor cunde la angustia.
Vivir la fraternidad mientras unos y otros se aislan y se dividen.
Amar la paz en medio de un mundo agresivo.


Ser valiente en medio de un mundo débil.
Promover el entendimiento entre las gentes cuando todos cierran las puertas de su yo interior. Ser generoso cuando todos se vuelven avaros.


Fomentar el amor allí donde crece el odio.
Saber escuchar mientras todos pretenden hablar.
Disfrutar del silencio cuando sólo cunde el ruido.


Apreciar el trabajo por encima del ocio.
Desarrollar la voluntad por encima de los instintos.

Perseverar en la condición de ser humano a pesar de las circunstancias adversas.


Tener fe cuando todos dudan.
Creer en Dios cuando todos lo niegan.
Levantar los ojos al cielo cuando todos se arrastran por el suelo.
Cabalgar en las estrellas al compás del Ritmo Universal.

Thursday, July 2, 2009

ETERNIDAD


En un valle oscuro como la noche, el hombre corre por su vida. No sabe como llego ahí, no sabe porque siente miedo, no sabe lo que lo persigue, solo recuerda haber cerrado los ojos para dormir, y luego el despertar en el valle.


Conforme avanza, cree distinguir a mas personas a su alrededor, corriendo como el. Les grita, intenta hablarles, pero no responden, solo siguen su presurosa carrera. El hombre se siente cansado, los últimos 3 días lo ha estado. Cansado, con hambre, con sueño, perseguido por 3 pares de ojos rojos.


El valle parece no terminar nunca, el hombre cree pasar una y otra vez por el mismo lugar, le parece ver el mismo árbol. Mas alcanzando a un sombra que corre, el hombre dice: “Dime, seas espectro o mortal, ¿Qué es aquello de lo que huimos?, ¿De que manera llegue aquí?, solo veo ojos furiosos, mas no cuerpo alguno”, y la sombra le contesta: “Por tus pecados en la tierra tu alma sufre esta condena, nunca pares de correr, pues si el can te atrapa, sufrirás mil veces el daño que causaste a los seres que cruzaron tu camino”.


El hombre ahora comprende, esta condenado a correr por siempre del can del infierno, sufriendo hambre, cansancio soledad y sueño, sin detenerse un momento por temor a caer víctima de las fauces del cerbero.


Mientras corre, el hombre comprende que si hay algo peor que la muerte y el sufrimiento, es la eternidad.

NO TE DETENGAS


En ocasiones todo nos parece carente de recursos.


En ocasiones el reloj no se detiene o corre despacio.


En ocasiones nos resulta la vida aburrida. En ocasiones todo lo vemos y sentimos en plan negativo. En ocasiones, algo nos azota y hace encontrarnos mal. En ocasiones el día nos parece noche.


En ocasiones los detalles parecen olvidados.

En ocasiones nos sentimos tristes y solos sin más.

En ocasiones alguien parece traicionarnos.


En estos casos, me gustaría transmitirte que pese a todo.

La vida es preciosa que el sol alumbra cada día y que eso que hoy te resulta penoso, mañana lo verás mejor, pues, cada noche, una estrella te acompaña y está contigo.

Pero, particularmente, me encantaría decirte: Cuando te suceda esto.

Cuando las fuerzas te empiecen a flaquear, CONFÍA.


Alguien estará ahí para tenderte una mano.Cuando las nubes no te dejen ver la claridad del sol, APARTALAS.


Pues, de otra forma, no lograrás ver las estrellas sino la oscuridad de la noche.

Cuando no puedas dormir cada noche SUEÑA.


Solo se cumplen aquellos de quienes los tienen

Cuando alguien te falle sin más, NO TE DETENGAS.


Nunca perderás tú, si no ella, la vida se encargará de recordárselo

Cuando tengas un buen amigo CONSERVALO.


Es el mejor regalo la mayor fortuna que puedes tener, ya que este, jamás te fallará.


Y no olvides, cada día al levantarte de dar gracias por lo que tienes, no por lo que se quedó atrás.


Solo de esta forma, podrás lograr esa paz interior tan deseada, la tuya, y lo que es mejor, la de los tuyos.

REFLEJOS DE LA VEDA


Había una vez un anciano que pasaba los días sentado junto a un pozo a la entrada del pueblo.
Un día, un joven se le acercó y le preguntó:


"Yo nunca he venido por estos lugares, ¿Cómo son los habitantes de esta ciudad?"


El anciano le respondió con otra pregunta: "¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de la que vienes?"


"Egoístas y malvados, por eso me he sentido contento de haber salido de allá"


"Así son los habitantes de esta ciudad", le respondió el anciano.


Un poco después, otro joven se acercó al anciano y le hizo la misma pregunta: "Voy llegando a este lugar, ¿Cómo son los habitantes de esta ciudad?"


El anciano, de nuevo, le contestó con la misma pregunta:


"¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de donde vienes?"


"Eran buenos, generosos, hospitalarios, honestos, trabajadores. Tenía tantos amigos, que me ha costado mucho separarme de ellos"


"También los habitantes de esta ciudad son así", respondió el anciano.


Un hombre que había llevado a sus animales a tomar agua al pozo y que había escuchado la conversación, en cuanto el joven se alejó le dijo al anciano: "¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma pregunta hecha por dos personas?"


"Mira" - le respondió - "Cada uno lleva el universo en su corazón.


Quién no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí.

En cambio, aquel que tenía amigos en su ciudad, encontrará también aquí amigos leales y fieles.


Porque las personas son lo que encuentran en sí mismas, encuentran siempre lo que esperan encontrar".


TODO LO BUENO Y LO BELLO DE LA VIDA QUE NECESITAS, LO LLEVAS DENTRO DE TI - ¡¡¡SIMPLEMENTE DÉJALO SALIR !!!

SOLTAR LA CARGA QUE LLEVAMOS


El maestro narró a sus discípulos el siguiente relato:-

Un hombre que iba por el camino tropezó con una gran piedra.

La recogió y la llevó consigo.


Poco después tropezó con otra, igualmente la cargó.

Todas las piedras con que iba tropezando las cargaba,

hasta que aquel peso se volvió tan grande que el hombre ya no pudo caminar.


¿Qué piensan ustedes de ese hombre? Preguntó el maestro-

Que es un necio -respondió uno de los discípulos-

¿Para qué cargaba las piedras con que tropezaba?


Dijo el maestro: - Eso es lo que hacen aquellos que cargan las ofensas que otros les han hecho, los agravios sufridos, y aun la amargura de las propias equivocaciones.


Todo eso lo debemos dejar atrás, y no cargar las pesadas piedras del rencor contra los demás o contra nosotros mismos.


Si hacemos a un lado esa inútil carga, si no la llevamos con nosotros, nuestro camino será más ligero y nuestro paso más seguro.


Así dijo el Maestro, y los discípulos se hicieron el propósito de no cargar nunca el peso del odio o del resentimiento.

EL VEREDICTO


"Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer.-


En realidad el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso desde el primer momento se procuró un chivo expiatorio para encubrir al culpable.-


El hombre fue llevado a juicio conociendo ya que tendría escasas o nulas chances de escapar al terrible veredicto: ¡la horca!.-


El juez, también complotado, cuidó no obstante dar todo el aspecto de un juicio justo, y por ello dijo al acusado:


-Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor vamos a dejar en manos de él tu destino, vamos a escribir en dos papeles separados las palabras "culpable" e "inocente".- Tú escogerás, y será la mano de Dios la que decida tu destino.-


Por supuesto el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda: CULPABLE, y la pobre víctima aún sin conocer los detalles se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa.- No había escapatoria.-


El juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados.- Este respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse abrió los ojos y con una extraña sonrisa tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca se lo tragó rápidamente.-


Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon airadamente.- Pero...¿qué hizo?.- Y ahora... ¿Cómo vamos a saber el veredicto?.-


Es muy sencillo -respondió el hombre-. Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que me tragué.-


Con rezongos y bronca mal disimulada debieron liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo

LAS TRES REJAS


El joven discípulo de un filósofo sabio llega a casa y le dice:-

Maestro, un amigo estuvo hablando de ti con malevolencia...-


¡Espera!- lo interrumpe el filósofo -

¿Hiciste pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?-


¿Las tres rejas? -preguntó su discípulo--


Sí. La primera es la verdad. ¿Estás seguro que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?-
No. Lo oí comentar a unos vecinos...


- Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad... Eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien? -
No, en realidad, no.

Al contrario... - ¡Ah, vaya!...


La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta? - A decir verdad, no. - Entonces.


-dijo el sabio sonriendo- si no es verdad, ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido.


¡¡¡Cuánto más sanas estarían las relaciones humanas, si todoshiciéramos pasar por las tres rejas aquellas cosas de las que nos hacemos eco!!!